jueves, 9 de enero de 2014

Agradecimientos

Agradecimientos
Estoy en deuda con Dorothy L. Sayers, con Charles Williams, ambos ya fallecidos, con Mark Musa, con mi amiga Katherine Picton y con The Dante Society of America por su experiencia en La Divina Comedia de Dante Alighieri, que ha servido de base documental a mi trabajo. En esta novela he seguido las normas de The Dante Society para temas como el uso de las mayúsculas en nombres de lugares como el Infierno o el Paraíso.
Me he inspirado en las ilustraciones de Sandro Botticelli que presentan a Dante y Beatriz tal como me los he imaginado siempre.
Mientras escribía esta historia, me he encontrado con varios archivos digitales que me han resultado útiles, como el Digital Dante Project de la Universidad de Columbia, Danteworlds, de la Universidad de Texas, en Austin, y The World of Dante de la Universidad de Virginia. Estas páginas web les resultarán útiles a los lectores que quieran profundizar en la vida y la obra de Dante. También he visitado la biblioteca digital Digital Archive para consultar la traducción al inglés de Dante Gabriel Rossetti de La Vita Nuova, así como el original italiano que también se cita en este libro.
Estoy también en deuda con la universidad y la ciudad de Toronto, que sirven de marco para esta novela.
Me gustaría darle las gracias a Jennifer, que leyó el primer borrador de esta historia y me ofreció críticas constructivas en cada etapa del proyecto. Su apoyo y aliento constante han sido muy valiosos para mí, así como su aguda mirada. También quiero darle las gracias a Nina por su apoyo técnico, sus aportaciones creativas y su sabiduría.
Gracias asimismo al personal de Omnific, en especial a Elizabeth, Lynette, C. J., Kim, Coreen y Amy. Ha sido un placer trabajar con vosotros.
Me gustaría expresar mi agradecimiento a todas las personas que leyeron las primeras versiones del manuscrito y ofrecieron sugerencias, especialmente las musas Tori, Kris y Erika.
Y, por último, quiero darle las gracias a mi familia. Animar constantemente a un escritor primerizo durante dos años no es tarea fácil, en especial cuando hay otras prioridades de las que ocuparse. Sin su ayuda, este proyecto no habría visto la luz.
S. R. Cuaresma de 2011
La fascinante historia de Gabriel
y Julia continúa en
EL ÉXTASIS DE GABRIEL
Florencia, 1290
El poeta soltó la nota, que cayó de su mano temblorosa. Permaneció sentado en silencio durante varios minutos, quieto como una estatua. De repente, apretó los dientes y se levantó. Recorrió la casa de arriba abajo, sin hacer caso de los muebles ni de los objetos que se interponían en su camino; sin hacer caso a los otros habitantes de la casa.
Sólo había una persona a la que deseara ver.
Recorrió las calles de la ciudad rápidamente, casi a la carrera, hasta llegar al río. Se asomó al puente, su puente, examinando las orillas, esperando encontrar algún rastro de su amada.
Pero no vio ninguno.
Ella no iba a volver.
Su amada Beatriz se había ido.

PUEDEN SEGUIR LEYENDO EL EXTASIS DE GABRIEL EN NUESTRO BLOG www.Elextasisdegabriel.blogspot.com